Luto nacional
 
30 de octubre de 2020
 
   
     
     
Últimos artículos
Ahí os quedáis [ABC]
El casadazo [ABC]
Registren a este Gobierno [ABC]
Un chulángano aquí y un rey allí [ABC]
La tormenta perfecta [ABC]
Estafa [ABC]
La jodienda [ABC]
ABC
VER-ORIGINAL
27 de diciembre de 2002

El Rey y sus exégetas


El mensaje del Rey forma parte de los clásicos de Navidad; ya sabemos. Tan habitual como elaborar viandas poco habituales o erizar las relaciones familiares es escuchar las palabras excelentemente medidas que el Jefe del Estado nos brinda rayando las nueve cada Nochebuena. Pero tan usual como eso es escuchar o leer, el día de San Esteban, la «valoración» de Anasagasti. Parece que los periodistas estemos deseando que concluya el Monarca para preguntarle al eusquérico su opinión al respecto.

Lógicamente, Anasagasti dedica las horas que siguen al discurso a barruntar las razones por las que no le ha gustado y a esperar pacientemente a que se cumpla el rito de la llamada. Al día siguiente todos destacan que al portavoz del PNV le ha parecido esto o aquello y que ha echado en falta que el Rey de los españoles -como les gusta llamarlo a todos estos- mostrara valentía y claridad políticas para afrontar el conflicto vasco y bla, bla, bla... A Anasagasti y su cuadra sólo les complacería el discurso del Rey si este dijera que el pueblo vasco debe ser independiente y todos sus guerreros terroristas tratados como héroes. Todo lo que no sea eso significa «someterse al dictado del PP».

El Rey, que tiene más de dos dedos de frente, evidentemente no dice esa majadería, con lo que se gana el desaprecio de los nacionalistas vascos -y el de sus primos hermanos catalanes, que también ponen objeciones a esa «cortedad de miras»- y la desaprobación política concreta del exigente Anasagasti. Supongo que eso preocupará mucho al Rey (a mí, particularmente, no me dejaría dormir). Otra cosa es lo que piense el pueblo vasco: si hacemos caso de las encuestas, cada vez son menos los ciudadanos que quieren observar la vida desde la óptica nacionalista y en cuanto a los que quieren ser independientes la cifra tan solo alcanza al 25 por ciento, detalles ambos que deberían preocupar más a los Anasagastis que el contenido de las palabras del Monarca. Claro que en ese permanente ejercicio que les caracteriza mediante el cual hacen de la necesidad virtud, los nacionalistas vascos pueden decir que, al fin y al cabo, el pueblo apoya sus tesis ya que ellos no son independentistas, sino otra cosa, y que esa cosa es la que quiere la mayoría encuestada, es decir, estar sin estar, formar parte sin formar parte, quitarse de en medio sin quitarse de en medio.

Cuento, en una palabra. Quieren y auspician la independencia y modulan sus aspiraciones en función de la voluntad demoscópica: por mucha ETB, los vascos no le ven color a esa aventura, por lo que habrá que modularla. La Televisión vasca niega el discurso a sus telespectadores (la catalana lo ofrece, pero conecta inmediatamente después del Himno Nacional, no vaya a ser que el sonido del mismo ensucie el aire navideño de los hogares catalanes y la erisipela se manifieste en la piel de las familias pujolistas); obrando así, la ETB se desmarca de la españolidad y obliga a Anasagasti a ver cualquiera de los canales en los que la gente es normal. Él lo ve, de natural aplicado, y luego entra en consideraciones.

Los periodistas españoles le llamamos y luego los columnistas reproducimos y analizamos esas opiniones. Y lo hacemos como si las consideraciones de Anasagasti le interesaran a alguien. Evidentemente, podemos llegar a la conclusión de que tenemos lo que nos merecemos, ya que a lo que hay que hacer caso es a las palabras del Rey y no al nerviosismo que demuestran algunos en cuanto comprueban que en la televisión aparece alguien sensato que desarrolla un discurso integrador y sereno y no una soflama enfebrecida y alejada de la realidad.

El Mensaje Real fue inteligente y realista. Por esa razón y no otra no le ha gustado al PNV.


enviar a un amigo comentar
[Se publicará en la web]
facebook

Comentarios 0

Traducir el artículo de 


Buscador de artículos
Título: 

En el texto del artículo

Texto de búsqueda: 


Administración
  Herrera en la red
  Herrera en imágenes
  Sitios que me gustan
 
©Carlos Herrera 2003, Todos los derechos reservados
Desarrollado y mantenido por minetgen, s.l.