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23 de enero de 2015

El futuro infierno andaluz


La mayoría de barones socialistas están convencidos de que la única oferta electoral con posibilidades es Díaz

ME cuesta creer que Susana Díaz, a la que tengo por despierta, se arriesgue a que una argumentación verosímil pueda ser utilizada en su contra. Si convoca elecciones anticipadas con la excusa de la estabilidad y, al poco, exhibe su posible victoria como argumento de prestigio para ofrecerse como candidata a las primarias del PSOE, podrá ser acusada, en toda regla, de usar a los andaluces como herramienta de su promoción personal dentro del partido. No me cuadra. Es posible, por supuesto, pero no me cuadra.

La supuesta inestabilidad del Gobierno andaluz es un cuento menor. Nada hace que el Ejecutivo sureño sea ahora más inestable que hace unos meses. IU puede sentir la tentación de trabajar en solitario para recomponer sus expectativas electorales, cierto, pero los líderes que capitanea el sólido y sereno Antonio Maíllo han mostrado repetidamente su deseo de continuar con la coalición gobernante y se han dispuesto a reconsiderar los aspectos que, supuestamente, tanto alteran el equilibrio de un gobierno que tampoco se ha caracterizado por un empuje legislativo de rompe y rasga. El Gobierno andaluz toma medidas menores, entre otras cosas, porque no dispone de medios económicos para grandes aventuras. Basta con ver los acuerdos de su Consejo de Gobierno: buena voluntad, pero pocas revoluciones. Ha habido que crear un artificial ambiente de desacuerdo para así justificar la convocatoria de elecciones prevista para los próximos días. Estas vendrían, por demás, a devolver un paisaje muy parecido al actual, salvo inesperadas sorpresas: podrá ganar el socialismo eterno, pero no parece que su mayoría pueda ser absoluta, con lo que volverá a precisar de IU (aunque habrá que ver si está dispuesta a darle apoyo). O sea, lo que hay ahora, aunque muchísimo más inestable. Ese resultado, no obstante, podrá exhibirlo la primeriza presidenta como argumento de peso para reivindicarse en su partido. Pero ¿para qué? ¿Para que llegado julio diga que quiere capitanear el PSOE en su asalto a la Presidencia del Gobierno? Inmediatamente se le podría acusar de frivolidad para con sus gobernados. Someter a la ciudadanía andaluza a una votación innecesaria con fines de promoción personal es un rejón demasiado afilado y un error que no se corresponde con la sagacidad política que se le atribuye a la gestante líder del socialismo andaluz, por más que un muy cabreado Zapatero se deshaga en elogios sobre su capacidad política. Tiene que ser otra cosa.

Pedro Sánchez, que experimenta en primera persona aquel aserto según el cual los verdaderos enemigos de uno son sus propios compañeros de partido, asegura que no se va a dejar arrasar por movimientos telúricos y que su voluntad de presentarse a esas insólitas e innecesarias primarias es absolutamente firme (¿para qué someter a un líder recién elegido a una nueva criba?). Pero tiene motivos para estar preocupado. Me cuesta creer, insisto, que las iniciativas destinadas a segarle la hierba tengan como objetivo final sustituirlo por Susana Díaz. Otro u otra debe ser el tapado, y el nombre que lleva todas las papeletas es el de Carme Chacón. No obstante la mayoría de barones socialistas están convencidos de que la única oferta electoral con posibilidades es Díaz, y estos están dispuestos a dejar en Andalucía un panorama político imposible con tal de aclamarla y ofrecerle el argumento definitivo: «Andaluces y andaluzas, no tengo más remedio que salvar España». Si ello ocurre, los de aquí abajo pagaremos con un Parlamento ingobernable las cuitas particulares de un partido en fase de desmerengamiento. Todo dependerá de la capacidad de resistencia de Sánchez y de su habilidad para establecerse como esperanza factible de unos socialistas que ven fantasmas por todas las esquinas. Las cuentas no les salen ni siquiera en su feudo imbatible y van a condicionar el futuro del sur en función de intereses partidistas. Futuro que se antoja políticamente infernal.

 


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