artículo
 
 
Carlos Herrera  
ABC, 31 de julio de 2026
Golfo indulta a golfos

 

Como en tantas ocasiones, cuando ha hecho falta, Sánchez se desdice, de tapadillo, tras la cortina, en la esperanza de que la playa nos haga olvidar a todos que es un mentiroso compulsivo sin complejos

El Sabadazo clásico. O el Agostismo Encubridor. Dos horas como dos castañas hablando sin decir nada, para irse y ni siquiera mencionar que una de las decisiones del Consejo de Ministros que preside el indecente Sánchez ha sido indultar a tres corruptos, dos propios y una ajena. Centrémonos en la ajena, que no lo es tanto porque es de Junts, o de lo que va a quedar de Junts de aquí a poco, ese partido golpista liderado por un prófugo que ha mantenido al golfo en el poder a cambio de una amnistía. De la amnistía, por supuesto, siempre dijeron que suponía delito de inconstitucionalidad siquiera pensar en ella; de los indultos a políticos corruptos aún más: siendo yo presidente jamás se producirán, dijo el sin vergüenza. Pues, como en tantas ocasiones, cuando ha hecho falta, Sánchez se desdice, de tapadillo, tras la cortina, en la esperanza de que la playa nos haga olvidar a todos que es un mentiroso compulsivo sin complejos. Laura Borràs, ya lo deben saber, era una de las 'majorettes' del independentismo catalán. Siendo directiva de un chiringuito político, y a través de un casual descubrimiento de la Policía catalana, se constató que cometió delitos varios al conceder contratos a un turbio amigo mediante fraccionamiento de los mismos y limitación de cantidades para no levantar sospechas. Una carta equivocada de casillero en un apartado de Correos desveló la trama -que ahora es un tanto prolijo describir, pero que resulta muy interesante conocer- y esta princesa menor del 'procés' fue condenada a cuatro años. Algo parecido le pasó a Pedro Pacheco, exalcalde de Jerez, por contratar de forma indebida a un par de conocidos para cargos municipales, aunque aquí no mediara lo sórdido que sí aparece en el caso Borràs. Pacheco se tragó casi cinco años -con inquina de la dirección de la prisión incluida- por hacer algo, que si nos ponemos rigoristas, ha hecho medio parque concejal de España. Borràs ni siquiera pisará la cárcel porque Sánchez y su banda la acaban de indultar «para normalizar Cataluña». Normalizar Cataluña pasa por indultar delitos por los que en otros lugares penarías entre rejas: ser catalán e independentista -y que Sánchez necesite tus votos- es la mejor manera de poder hacerte delincuente y que lo único que deba preocuparte es lo que debas corresponder a quien tiene el poder de exculparte. Políticos corruptos exculpando a políticos corruptos. En pleno agosto. Y mientras, Sánchez a La Mareta a estudiar como lanzar la traca final, esa que quiere soltar antes de unas elecciones, anticipadas o no, que ya da por perdidas. El Superdomingo tiene la ventaja de que colectiviza la derrota, el próximo verano, que alarga el sufrimiento de los demás, y un adelanto primaveral que igual coge a la gente desprevenida.Y mientras a comprar votos indultando golfos.